El
Asma Bronquial puede ser una enfermedad mortal si
no se le da la importancia que requiere y aunque
no presenta una elevada tasa de mortalidad, es un
padecimiento muy frecuente ya que aproximadamente
el 10% de la población suele padecerla, generando
importantes problemas sociales, pues se constituye
en la tercera causa de hospitalización en servicios
de urgencia en nuestro medio, es una de las principales
causas de pérdida de productividad laboral, y es
además responsable del 25% del ausentismo escolar.
Si no se le diagnostica y trata adecuadamente puede
llevar a tratamientos largos de muy diversos tipos,
generalmente con pobres resultados, con el consecuente
retraso y el aumento del riesgo de daño bronquial
permanente e irreversible.
La
variación climática y el exceso de humedad en Panamá
provoca la aparición de frecuentes resfriados y
enfermedades respiratorias, entre las cuales se
encuentra el Asma Bronquial, también llamada Bronquitis
Asmática, Bronquitis Asmatiforme o Bronquitis Espática.
Los
sujetos asmáticos padecen un proceso inflamatorio
recurrente y crónico de las vías aéreas (bronquios).
La inflamación de dichas vías tiende a estrechar
los conductos por donde pasa el aire lo que provoca
jadeo y dificultad para respirar. También se observa
secreción excesiva de moco, tos generalmente seca
al inicio llegando a producir fatiga o vómitos de
flema, y otras molestias menos frecuentes como son
el dolor torácico, dolor abdominal, opresión en
el pecho, angustia, sudoración profusa, palidez
y pies fríos, entre otros.
Esta
es una enfermedad que puede ser producida por múltiples
factores, el hereditario, las alergias, ciertas
infecciones respiratorias, algunos ejercicios, algunos
medicamentos como aspirina, ciertos anti-hipertensivos
y anti-inflamatorios y ciertos compuestos químicos
inhalados con frecuencia.
Existen
otros factores llamados disparadores de crisis que
suelen desencadenar recaídas como son: el aire frío,
cambios de temperatura, ciertos alimentos, emociones
fuertes, ciertas infecciones, el humo del cigarrillo
o basura, entre otros.
TRATAMIENTOS
A SEGUIR: En virtud de que el asma es originada
por diferentes factores y tiene distintos grados
de severidad, el tratamiento es por lo mismo muy
variado. Existen diferentes alternativas de tratamiento,
como son:
1.-
Control ambiental: Es sumamente importante mantener
lo más limpio posible el hábitat del paciente, evitar
animales dentro de la casa como perros, gatos, etc.,
evitar el humo del cigarrillo, olores fuertes e
irritantes como pinturas, perfumes, insecticidas,
desinfectantes, evitar alimentos con colorantes,
preservativos y otros.
2.-
Tratamiento farmacológico: Básicamente existen 2
tipos de tratamientos farmacológicos: Bronco dilatadores
y anti-inflamatorios. Los bronco dilatadores son
medicamentos empleados para reducir el bronco espasmo
o sea reducen el estrechamiento de las vías aéreas
facilitando el paso del aire. Los efectos secundarios
más frecuentes son taquicardia, temblor muscular
, cefalea y angustia. Los anti-inflamatorios reducen
la inflamación. Los corticoesteroides poseen un
excelente perfil de eficacia y seguridad, sin embargo
su administración prolongada puede incrementar los
efectos secundarios sobre todo malestar estomacal,
aumento de peso, entre otros.
3.-
La Inmunoterapia: Consiste en aplicar bajo la piel
aquellas sustancias alérgicas a las que el paciente
ha resultado alérgico basado en pruebas cutáneas.
Esto se hace con la finalidad de inducir una tolerancia
cada vez mayor. El problema real de la inmunoterapia
es que para obtener un buen resultado final se necesitan
visitas de control periódicas, tratándose de un
tratamiento muy prolongado.
4.-
La Inhaloterapia: Es la suspensión de partículas
de líquido en un volumen de gas. Esta terapia es
la mejor manera de impedir un déficit de humedad
en la vía respiratoria, además de que se pueden
administrar muchos agentes farmacológicos para que
lleguen a los bronquios con mayor facilidad.
5.-
LA HIPNOTERAPIA: Es una técnica milenaria que ha
cobrado interés en las últimas décadas en diferentes
países al demostrarse que tiene validez terapéutica
y que sola o acompañada de otras técnicas es capaz
de lograr, con muy buenos resultados, la mejoría
de diferentes patologías, entre ellas el asma bronquial.
Esta es una terapia segura, eficaz, rápida y económica
que no presenta ningún tipo de efecto secundario
y que además evita o disminuye la dependencia de
fármacos, tal como se ha demostrado en investigaciones
realizadas en la India, Japón, Estados Unidos, Cuba,
México y Panamá entre otros paises.
La
Hipnosis bien empleada permite al paciente lograr
resultados similares incluso mejores que con ciertos
medicamentos, cuyo abuso resulta perjudicial para
su salud, pues algunos efectos colaterales de los
fármacos usualmente empleados en el tratamiento
del asma bronquial afectan sistemas tan importantes
y sensibles como el cardiovascular, neurológico
y endocrino (J.C. Vaillant Vila, 2001).
En
Panamá, la Psicóloga Dra. Olivia Sandoval Shaik
demostró las bondades que ofrece la Hipnosis, en
su investigación “ La Hipnosis como Alternativa
Terapéutica en pacientes con Asma Bronquial”, 1998.
Nuestra
experiencia, al igual que investigaciones realizadas
en otras latitudes señala que con Hipnoterapia disminuyen
la intensidad y frecuencia de las crisis, la depresión
y la ansiedad, la dependencia a fármacos, mejora
la autoestima, las relaciones interpersonales y
la salud en general.